De mi sequía emocional hice Venecia
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Momentos
Cuando llorar es lo único que te sale al saber que algo no podrá recuperarse nunca. Yo soy de esas que piensan que nada es imposible, que si algo quieres con todas tus fuerzas seguro que acaba sucediendo. Pero cuando un momento de nuestra vida pone puntos suspensivos, todo se vuelve negro y somos incapaces de llevar nuestro pensamiento a un posible quizás.
He vivido cosas maravillosas en mi vida, y por ley, nada es eterno por mucho que queramos. Las cosas tienen que tener un final en algún momento. Pero esta vez las cosas son diferentes. Poner fin a esa aventura supone dejar una pequeña historia dentro, que todavía no había puesto su punto. No es solo acabar con algo, es dejarlo sabiendo que las cosas podían haber ido mejor.
Tres semanas después puedo decir que te sigo oliendo, que sigo pensando en ti, que sigo viendo esos ojos, que sigo creyendo que volveré a encontrarte, que te cruzaras y dirás ``¡españolita!´´ y yo me reiré para relajar mis ganas de lanzarme a tus brazos en un impulso y besarte. Me he dado cuenta que pensamos demasiado dejando al corazón de lado sin dejarle actuar. Pero ahora no es momento de pensar en los ¿y si...?
Esta claro que esto a acabado. Ya no buscare a mi alrededor para encontrarte, con el único objetivo de saber que estas ahí, cerca, aunque no crucemos palabra. Ya no escuchare ese acento que tanto me hacia reír y que tanto intentaba imitar con gracia. Ya no habrá posibilidades de rozarte, abrazarte,... sentirte.
Solo queda el recuerdo. Las canciones. Tu sonrisa. La que a mi me sacabas con solo mirarme. Tu olor, que al recordarlo todavía hace que se me erice el pelo. ``Vivimos muy lejos´´
Esperar que el destino huna aquello que deba estar junto, o de el tiempo necesario para dar una adiós en condiciones.
A sido la experiencia de mi vida, y tu has participado en ella haciéndola un poco mejor. Siempre en mi..
``Escucha al viento que inspira. Escucha el silencio que habla. Y escucha tu corazón, que sabe´´
¡Viva México!
"Él era uno de esos. Era de esos que parecen sacados de las películas, de esos que crees que no existen y menos todavía que tú lo puedas llegar a conocer. Era de esos que llegan a conocerte lo suficiente como para siempre saber la mejor manera de sorprenderte. Era de esos que dan sorpresas y aciertan. De esos que te mandan flores un día cualquiera pero no te felicita por San Valentín argumentando “que cualquier día es bueno para regalar flores”.
Era de esos a los que no necesitas decirle cómo estás porque lo sabe sólo con verte, o incluso con escucharte. Era de esos con los que conectas desde el momento que le conoces y de esos que llegan a calarte antes incluso de lo que te gustaría. Era de esos delante de los que no tienes que fingir, de los que puedes ser como eres y sabes que es así como te quiere. Era de esos a los que no puedes engañar, pero de esos por los que no tienes que preocuparte porque sabes que nunca te engañaran. Era de esos que sabe cómo animarte incluso en los momentos más tristes. De esos que están pendientes de ti pero saben darte tu espacio.
Era de esos con los que no puedes parar de reír, de esos que hacen que se te pasen las horas como si fueran minutos y sin darte cuenta estáis juntos viendo amanecer. De esos que hacen que estando con él no haga falta nadie más. De esos que hacen que se te olvide el mundo y que pienses que solo existís él y tú.
Era de esos que disfrutan de tu sonrisa, pero sobre todo era de esos que te dejan disfrutar de la suya. Era de esos que te proponen mil planes para poder estar contigo. De esos que buscan un restaurante nuevo que conocer o una terraza porque sabe que te va a encantar el atardecer desde allí. De esos que no dejan de sorprenderte con nuevos lugares, porque sabe que no hay nada que más te guste que descubrir el mundo, pero también era de esos que te lleva a tus sitios, aquellos que a ti te encantan aunque a él no le gusten.
Era de esos a los que le hace ilusión conocer a tus amigas y de esos a los que le gusta presentarte a sus amigos y presumir de ti. De esos que están orgullosos de poder estar contigo. De esos que disfrutan mucho contigo pero que no quiere que dejes de hacer planes con tus amigas. De esos que respeta tus decisiones, tus prioridades y tus valores. De esos que intenta comprenderlos y compartirlos contigo.
Era de esos que son tan perfectos que no pueden ser. De esos que un día cambian y ya no sabes quién son. De esos que llega el momento que te das cuenta
Él era de esos… pero ahora ya no sé quién es.
– A "
Era de esos a los que no necesitas decirle cómo estás porque lo sabe sólo con verte, o incluso con escucharte. Era de esos con los que conectas desde el momento que le conoces y de esos que llegan a calarte antes incluso de lo que te gustaría. Era de esos delante de los que no tienes que fingir, de los que puedes ser como eres y sabes que es así como te quiere. Era de esos a los que no puedes engañar, pero de esos por los que no tienes que preocuparte porque sabes que nunca te engañaran. Era de esos que sabe cómo animarte incluso en los momentos más tristes. De esos que están pendientes de ti pero saben darte tu espacio.
Era de esos con los que no puedes parar de reír, de esos que hacen que se te pasen las horas como si fueran minutos y sin darte cuenta estáis juntos viendo amanecer. De esos que hacen que estando con él no haga falta nadie más. De esos que hacen que se te olvide el mundo y que pienses que solo existís él y tú.
Era de esos que disfrutan de tu sonrisa, pero sobre todo era de esos que te dejan disfrutar de la suya. Era de esos que te proponen mil planes para poder estar contigo. De esos que buscan un restaurante nuevo que conocer o una terraza porque sabe que te va a encantar el atardecer desde allí. De esos que no dejan de sorprenderte con nuevos lugares, porque sabe que no hay nada que más te guste que descubrir el mundo, pero también era de esos que te lleva a tus sitios, aquellos que a ti te encantan aunque a él no le gusten.
Era de esos a los que le hace ilusión conocer a tus amigas y de esos a los que le gusta presentarte a sus amigos y presumir de ti. De esos que están orgullosos de poder estar contigo. De esos que disfrutan mucho contigo pero que no quiere que dejes de hacer planes con tus amigas. De esos que respeta tus decisiones, tus prioridades y tus valores. De esos que intenta comprenderlos y compartirlos contigo.
Era de esos que son tan perfectos que no pueden ser. De esos que un día cambian y ya no sabes quién son. De esos que llega el momento que te das cuenta
Él era de esos… pero ahora ya no sé quién es.
– A "
Febrero
``Querido Febrero, serás el mes más corto del año pero me has enseñado mucho más de lo que me esperaba. Contigo acabé una etapa en la que he aprendido muchísimo, muy intensa y en la que he conseguido los cimientos de algo muy importante para mi. Y traes nuevos comienzos.
Es el momento de dejar atrás todo el equipaje que nos sobra y viajar ligeros. Es el momento de inhalar todo lo que hemos aprendido y de empezar a construir el templo, ese momento de crear, de buscar el equilibrio, y de empezar a caminar.
Me has enseñado que si tiene que pasar va a pasar. Que la respuesta a todo está aquí...en tu corazón. Y que el mejor consejero de uno es su instinto, así que escuchalo bien porque nunca va a hablar con palabras vacías.
Me has enseñado que el miedo es natural y necesario y que te recuerda que en esta vida hay cosas lo suficientemente importantes para ti como para hacerte dudar y reflexionar. Así que úsalo. Usa el miedo, no dejes que te use.
A sido un mes muy interesante, y tengo muchas ganas de saber que es lo que va a pasar ahora.
Atentamente, Claudia.´´
Es el momento de dejar atrás todo el equipaje que nos sobra y viajar ligeros. Es el momento de inhalar todo lo que hemos aprendido y de empezar a construir el templo, ese momento de crear, de buscar el equilibrio, y de empezar a caminar.
Me has enseñado que si tiene que pasar va a pasar. Que la respuesta a todo está aquí...en tu corazón. Y que el mejor consejero de uno es su instinto, así que escuchalo bien porque nunca va a hablar con palabras vacías.
Me has enseñado que el miedo es natural y necesario y que te recuerda que en esta vida hay cosas lo suficientemente importantes para ti como para hacerte dudar y reflexionar. Así que úsalo. Usa el miedo, no dejes que te use.
A sido un mes muy interesante, y tengo muchas ganas de saber que es lo que va a pasar ahora.
Atentamente, Claudia.´´
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