Soy de las personas que piensan que debemos aprovechar minuto a minuto nuestra vida. A veces las cosas acaban cuando menos te imaginas, todo desaparece,y no debemos dejar que acabe sin haber exprimido todas las oportunidades que eso nos da.
 Por ello hay que disfrutar día a día, sin pensar en el ayer como algo más que un bonito recuerdo sin arrepentirnos de él. 
Una vez me dijo un amigo que no debía arrepentirme de nada, ya que si lo hice fue porque en ese momento pensaba que era lo correcto y por lo tanto eso me haría feliz. Esa milésima de segundo, que hace que guiemos nuestro camino por un lado o por el otro, nunca va ha hacer una elección equivocada, siempre va ha elegir lo que en el fondo deseamos. Ahí somos felices. ¿Por qué debemos arrepentirnos de aquello que nos ha hecho felices? 

"Y de repente te das cuenta de que todo a terminado... de verdad. Ya no hay vuelta atrás. Lo sientes. Y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas... mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metro sobre el cielo." xoxo
" Como el que se limpia las lágrimas y se llena las manos de sangre. Como si tu cama fuese elástica y ya nunca supiésemos cuando es impulso y cuando es caída. A lo mejor sólo necesitamos el beso de alguien que no quiera cambiarnos. " xoxo.

Ultima Parte ♡

Vacía. Así me sentía. Era una mezcla de humillación y tristeza. Pero, que es lo que debía pensar en ese momento, si me había dado cuenta de lo poco que le importaba. 
Después de lo que me había costado soltarle todas aquellas cosas la noche anterior, y que ni siquiera se dignara a decirme un hola. Me partía.
Esas semanas rompí mi lema ... no llorar nunca por un chico. Pero es que era tan difícil. 
El estar acostumbrada a levantarte cada mañana con un mensaje suyo, pasarme las tardes esperando sus respuestas. Ya no.
Mi tiempo se basaba en intentar entender un ¿por qué? 
Os lo juro que en ese momento me sentía estúpida por todo lo que me había hecho sentir una persona a la que me di cuenta que le importaba una mierda. 
Pero esperaba que algún día me hablaría para pedirme perdón con una buena escusa. Y, creyendo tal vez que adelantaría ese momento, cada cinco minutos veía si se había conectado. 
Tres meses sin saber nada de él. Yo ya empezaba a olvidarle y tenía claro que el ya no se acordaba ni de mi nombre. 
Una noche fui a un garito con mis amigas, en el que también estaba mi hermana porque era la fiesta de una amiga suya. Cuando salí para tomar el aire al abrir la puerta me choque con alguien... No me lo podía creer ... era él. 
Nos miramos, nos dijimos un hola tímido, y cada uno se fue por su lado. 
Al día siguiente mi hermana me dijo que estaba saliendo con la chica del cumpleaños. Era gracioso.
En que hora volví a verle... otra vez volvió a mi cabeza.El tiempo me seguía hablando de lo nuestro. Y yo no pasaba las hojas del calendario, como el que no pasa de página por si se corta.
Pero el verano llegaba, y hace milagro. Creo que tan solo pensé en él unas cien veces.
Pero desde que acabó el verano me lo encontraba todos los días. Ni se dignaba a mirarme a la cara. 
Pero hace cuatro semanas, harta de verle, querer hablarle, recuperar lo que teníamos y no poder, decidí hacer una apuesta conmigo misma. ``Si está conectado a la vez que yo, mañana le hablo´´ .... en linea. 
El lunes veintinueve de septiembre le hablé. Soy estúpida, lo se, todos lo estáis pensando en este momento, que no se merece para nada que le hable. Pero era algo que necesitaba, para saber si me contestaría o no. Si lo hizo. Estuvimos tres días hablando. Tres geniales días. Pero quedaron en esos tres escasos días. Ya no he vuelto a saber nada mas de él. Creo que ya, por fin, mi cabeza a entendido que este es el final de la historia.

Parte Tres ♡

Cuando sientes que una persona se interesa por ti, es más fácil levantarse de la cama cada día. Sabes que alguien pensará en ti lo cual te hace más fuerte y menos pequeña en este inmenso mundo. 
Eso es lo que sentí durante ese mes que se me pasó volando con esas extensas conversaciones. Aunque no pudimos vernos porque yo me fui a esquiar con mis amigas, pero sus buenos días me despertaban cada mañana.
Él me hablaba de la idea que tenía para su nuevo tatuaje. Y yo le contaba lo torpe que era con mis esquís. A mi me enamoró una chaqueta que él tenia, verde, que nunca olvidaré, y me prometió que me la regalaría en Mayo cuando llegara mi cumpleaños. 
Fui la primera en ver la foto de la pequeña Killah, su perra. Y cuando volviera de la nieve iría a verla a su casa.

Pero todo acaba... y por mucho que digan eso de que la edad no importa en el amor, eso es mentira. En algún momento alguien explotará la pompa en la que vives adversa a la realidad y te darás cuenta de que los cuentos perfectos son simples cuentos. 

Treinta y uno de Enero. Como cada día me levanté y lo primero que hice fue mirar rápidamente mi móvil. Ahí estaba, fiel a los despertares de película.
``¿Para cuando quieres que te invite a comer a un restaurante? Pero un sitio de verdad, yo no te llevaría a cualquier sitio.´´ 
``Me conformo con que esta noche me acompañes a mi casa después de la fiesta de Alvaro´´. Por supuesto él accedió y me dijo que le avisara ya que vendría a recogerme y a llevarme a casa para que no volviera sola. 
Desde ese momento me pasé todo lo que quedaba de día pensando cual sería el vestuario perfecto para verle esa noche.
Desde que entré en la fiesta lo único que hacía era mirar la hora para ver cuando llegaba el momento de irme a mi casa y poder avisarle. 
Apenas llevaba dos horas allí cuando decidí mandarle el mensaje. Lo único que me apetecía era estar con él en ese momento. 
No tuve respuesta hasta que pasó una hora. `` Estoy ya en casa, lo siento´´. 
Pero como me aburría tanto en esa fiesta y mi perfecto plan se había jorobado, decidí llamarle por teléfono. Sesenta y siete minutos estuvimos hablando. De todo. 
Pero yo la cagué. Hizo algo que ninguna chica debe decirle a ningún amigo de su primo mayor. Le dije todo lo que sentía.

Parte Dos ♡

Esa mañana no sabía ni como era capaz de levantarme de la cama, tras esa larga noche y la música que resonaba en mi cabeza. A las ocho y cuarto de la mañana con todo a mi alrededor dando vueltas me tumbé en la cama pensando en todo lo que había pasado las horas anteriores. 
Si, era verdad, Enano me había besado. Al pensar en ese momento me era inevitable sonreír. Miré mi móvil como último derroche de fuerzas y vi que alguien me había agregado. Era él ...
No podía creérmelo, era cierto. Lo primero que había hecho al llegar a casa era buscarme, a mí. Y yo que creía que no iba a querer saber nada más de mi, que simplemente había sido un beso tonto en una tonta Noche Vieja más, con una cría. Pero no, me había buscado.
El día uno no tuvo nada especial salvo que mi primo vino a comer a casa y por su mirada me dio a entender que ya sabía lo que había pasado con su amigo. Y para mi sorpresa mi hermana también lo sabía porque, a pesar de que le pidiera a Enano que no dijera nada a mi primo de lo que había pasado, al parecer hizo lo que quiso.
Por la noche me llego un mensaje... suyo. ``¿Que tal llegaste a casa anoche? ¿Espero que tu primo no te haya dicho nada?´´ En ese momento mi corazón iba a toda velocidad. Me había hablado.
Todos los días siguientes me desperté con un ``Buenos días´´ suyo continuados de conversaciones hasta altas horas de la madrugada sin intención de que acabarán. ``Estas perdiendo minutos valiosos de tu vida mientras sigues en la cama, despierta que hoy es un buen día para enseñarle al mundo esa bonita sonrisa. Buenos días fea! ´´
  

Parte Uno ♡

Treinta y uno de Diciembre, un día que esperamos todos durante el año. Un día en el que te reúnes con todas esas personas que quieres. Una noche en la que disfrutas de cada minuto. Tras la media noche vas a la fiesta que llevas preparando meses, te pones el vestido nuevo y te maquillas dispuesta a ser la princesa de la noche. 
La noche vieja del año pasado para mí, de momento, fue la mejor de todas. Después de haber estado toda la tarde preparándome, peinándome, pintándome las uñas, vistiéndome, etc. Llegó el momento esperado de ir al pequeño local de mi barrio donde estaban todos mis amigos y gente que no conocía.
La noche empezó mal. La música no sonaba bien. Había gente con la que no había hablado nunca. Pero a medida que pasaban las horas y el alcohol iba haciendo su efecto, la vergüenza se perdía bajo el vaso.
Mi mejor amiga y yo dispuestas a darlo todo en esa noche que ya se animaba, fuimos al sitio donde estaba la música a pedirle al chico una canción que nos gustaba. Y ahí estaba…
El chico no nos hizo caso y no nos quería poner la canción que nosotras queríamos y nos fuimos un poco enfadadas. Pero eso no nos quitó la alegría y continuamos con nuestros bailes  riendo como locas sin que nos importara quien nos mirara.
Entre baile y baile me choqué con un chico mayor y al mirarle reconocí que era un amigo de mi primo, Peter, al enterarse que era la prima de su amigo me dijo que luego vendría a por mí para llevarme con sus amigos  que según él eran muy simpáticos. Y, efectivamente, no se cuanto tiempo pasó pero me lo volví a cruzar y me llevo al fondo del local donde estaban todos los amigos de mi primo, chicos que me sacaban unos cinco o seis años. Y ahí estaba él…
Peter me metió en el grupo y de frente me lo encontré. Ahí estaba el graciosillo que no nos quiso poner la canción que queríamos a mi amiga y a mí. Me cogió del brazo y al girarme me sonrió. Yo le miré mal. Él se empezó a reír y me llevo donde estaba la música y me dijo que iba a poner una canción para mi, solo para mi. Estaba demasiado centrada en su mirada que ni siquiera escuche la canción. `` Me llamo Daniel, pero todos me llaman Enano.´´ Ese fue el inicio de una larga conversación, donde no dejaba de hacerme reír y yo no paraba de mirar esa sonrisa que me persigue en sueños. Yo le hablé de mí, él me hablo de todos sus tatuajes. Cada vez que me rozaba sentía mariposas en el estomago.
 Las horas pasaban. Intercambiábamos miradas y sonrisas. Y sin que nos diéramos cuenta apareció Peter a nuestro lado. Y decidió contarle que era la prima de su amigo, lo que hizo que a partir de ese momento me mirara diferente. Pero aún así decidió seguir hablando conmigo, a pesar de que yo pensaba lo contrario. La larga conversación y las risas siguieron. Hasta que por fin llegó…


Estábamos hablando y me di cuenta que no me acordaba de cual era su nombre, solo me acordaba que le llamaban Enano. Y al decírselo se cabreó. Entonces, yo, rápidamente, pensando que no se daría cuenta se lo pregunté a un amigo suyo. Y volví con él, me miró cabreado pero a la vez con una sonrisa que jamás olvidare. `` Daniel, ya me he acordado. Jo venga no te enfadas, que me he acordado.´´. Y se le ocurrió una idea. `` Hagamos una apuesta, voy ha preguntarle a mi amigo si te ha dicho mi nombre. si se lo has preguntado me debes algo. Un beso. ´´ 
Y un a vez mas me pierdo en las rítmicas melodías, como si flotara, entonces de repente  mi mente vaga, se sumerge en otro mundo, en mi mundo. Me dejo llevar por el movimiento. Giro tras giro, Escucho la música, la siento,  y continúo bailando. A veces como una loca, otras con fuerza, y otras despacio, con ternura y pasión. Y que bien me siento, me siento libre y relajada, me siento yo misma, tal y como soy. Pienso las cosas,  los problemas que me rodean, pero en ese preciso instante no hay absolutamente nada que me pueda hundir  y por una simple razón; Soy feliz, bailar me hace feliz.
Dicen que cada uno tenemos un sueño. Cada uno tenemos un fin por el que lucharemos y sera nuestro objetivo a lo largo de nuestra vida. Pero yo, a diferencia del resto de la gente, no creo que sea cierto. Siempre todos vamos a luchar por el mismo objetivo... ser felices. Todos nuestros actos se ven guiados por esa finalidad. Todos buscamos nuestra felicidad. Algunos la ven consiguiendo ser un gran emprendedor en su trabajo, si... ser perfectos en lo que tanto tiempo les ha llevado su estudio. Otros en cambio ven la felicidad si el resto son felices, algunas personas solo necesitan una sonrisa del de al lado para que se contagie en ellos, estos se tiran la vida intentando hacer felices al resto olvidando sus propios problemas. Yo tengo claro que  mi objetivo es el amor, es estar contigo para siempre, es poder despertarme cada mañana y saber que vas a estar ahí. 
Y una vez encontrado el valor para dejarte marchar reconozco que tengo miedo, miedo de quererte,de querer estar cerca tuya y ya solo me queda esperar, esperar que el mundo te vuelva a traer, a donde nos conocimos, pero a traerte hacia mi . Que esa estrella del destino te traiga de nuevo porque quiero estar contigo una vez más, ya ves pensaba que no lo reconocería nunca pero las cosas cambian, las personas cambian, todo cambia pero lo que no cambia y permanece son mis noches pensando en ti, tu eres ese pensamiento inevitable que siempre recorre mi mente en todo momento ¿por qué tu y no otro? no lo se parece que al destino le gusta jugar conmigo puede que sea una broma del destino o simplemente un reto que me propone y estate seguro que si es un reto lo voy a conseguir.
Hagamos un trato.
De desayunar habrá tostadas y café caliente recién hecho. Pero no digo una vez, digo todos los días de mi vida. ¿Peleas?  las justas. Alguna de vez en cuando, no por nada, sino porque me encantan las reconciliaciones.
Te prometo carreras del salón a la cama, y ahí cientos de peleas de almohadas hasta que tu sonrisa le gane a mi mirada. Y terminaremos amándonos como locos.
Te haré tartas de postre. Y si quieres te esperare despierta cuando llegues tarde. 
A cambio de eso, yo no te pido nada. Simplemente que estés conmigo.
Ese es el trato. ¿Lo aceptas?
Ella era frágil. Pero ocultaba su fragilidad bajo una sonrisa que encantaba a todos a su alrededor. Se tragaba todo el sufrimiento durante el día, y por las noches... se recontaba en su cama y liberada sus lágrimas en la almohada. Se dormía así, cansada de llorar y de pensar en lo débil que era. Para levantarse al día siguiente y forzar nuevamente esa sonrisa, con la esperanza de que alguien la cogieran del hombro, la mirara a los ojos y le susurrara un ``¿Qué te pasa? Sé que no estás bien.´´
-Duele...
+¿Que?
- Ver cómo pasan los días y no saber de ti, echarte de menos y que no me eches de menos a mi, duele ver cómo dolíamos hablar por horas, ahora hasta un ``hola´´ se ha vuelto difícil, duele no haber significado ni una cuarta parte de lo que significaste para mí.
Que la locura invada nuestro mundo en cada momento que estemos juntos. Un mundo donde solo estemos tú y yo. Y que nadie nos entienda, tan solo nosotros. Que podamos gritar te quiero a los cuatro vientos sin temer al que dirán. Porque deseo estar así contigo siempre. Ser uno. Besarnos hasta quedarnos sin aire. Reír con esa risa tonta que me sale con solo verte. Apretarte los mofletes y reír por nuestras caras al hacer el idiota.