"Dime si habrá algo más bonito que despertar a tu lado cada día. Susurrarte que te quiero es mi particular manía.Si apareces en mis sueños, me adormeces, me meces
con tus dedos, me enloqueces eres mi única alegría. Y cada mañana pienso robarte uno de tus besos amarrado a la razón de un corazón que late en verso. Regalarte amaneceres y placer en cada esquina de la cama. Siempre seguirá viva nuestra llama.

Eres lo mejor que tengo, lo mejor que tuve, lo mejor que tendré en esta vida, un amor que sube y llega hasta las nubes y allí vuela. Jugar a no perderte,a abrazarte fuerte a quererte tanto que me duela. A tu lado todo es diferente. El olor de tu perfume me enamora. Pasear de la mano a tu lado hasta perderme. Y se, que no puedo bajarte una estrella pero también se que te voy a tratar como a una de ellas. Ni te imaginas la cara de tonto que se me queda cuando leo tus mensajes y te imagino aquí cerca, y por mucha distancia que nos separe piensalo,el corazón no cambia de opinión y si te soy sincero la mejor manera de decirte que te quiero cada día es escribiendo esto.
Y eres tú, la única que me hace sentir vivo. Que me enseño a querer como se quiere de verdad. Capaz de despertar las ilusiones y viajar a nuestros sueños de la mano hasta el final. Eres única y lo que no a separado la distancia no lo va a separar nadie. Bailemos bajo la luna. Cambio toda una vida por un segundo a tu lado en este cuento
mi niña, vivo de tus sonrisas y me pierdo en tu mirada. Cada mañana me inunda tu recuerdo. Y quiero tenerte cerca, tan cerca que no respire. En el choque de tus labios mi boca no saldrá ilesa. Gastaremos el tiempo entre las sábanas. Dibujar corazones con tu nombre y llevarte a mi planeta de la mano. Si tiramos la toalla será para ducharnos juntos... " 
 No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza, por eso de su cuerpo. Ya se de sobra que tiene esa sonrisa y todo el remolino que forma en cada paso que da. Pero ademas le he visto serio, ser el mismo, y enserio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que mírale como bebe las cervezas y que fácil parece a veces enamorarse y todo eso de que el puede ser ese único puto motivo de seguir viva. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día en que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que el aparezca de golpe y de frente para decirte: venga, hazte un peta, y me lo cuentas. No sabes lo que es despertare y que el se retuerza y bostece. Y luego le abrace y no sepas como desacerte de todo el mundo. Así que supondrás que yo soy la primera que entiende que pierdas la cabeza por su sonrisa. Que las incomodidades de orgullo son algo que puede provocarte, son algo con lo que ya cuento. Que yo también le veo. Que cuando el pasa por debajo del cielo, solo el tonto mira al cielo. Que se como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Conozco su voz en formato susurro, el formato gemido y en formato secreto. Que me se sus cicatrices, y el sitio que le tienes que tocar en el lado este de su pie izquierdo para conseguir que se ría. Y se la forma que tiene de rozar las cuerdas de su guitarra. Que yo también he memorizado su número de teléfono  pero también el número de sus escalones. Que no solo conozco su última pesadilla, sino que también conozco las mil anteriores. Y no tengo narices a decirle que no a nada, porque tengo mas deudas con su espalda que nadie jamas tendrá con la luna. Y mira que hay tontas enamoradas en este mundo. Que le he visto volar por encima de poetas que bailan mucho mas que estos dedos. Le e visto formar un charco de arena, rompiendo todos los relojes que le puso el camino. Le he visto  haciéndole competencia a cualquier amanecer por la ventana. Y solo los sueños pueden posarse sobre las ocho letras de su nombre. Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo... sobre el mismo.