A veces ,pienso como llegue a esto, como ha cambiado todo, como con el tiempo puedes olvidar algunas cosas y recordar otras, como cambias tu mismo tus recuerdos, intentando ponértelo más fácil, como cuesta mirarle, como ya nada es como antes, como hay momentos que estás seguro de que todo está bien, pero no, porque no solo eres tú, porque cuando tu felicidad no depende solo de ti mismo, te das cuenta que has llegado a un punto sin retorno, y que cuanto más quieres olvidar, más difícil se hace. Te contaron que cuando naces debes buscar a tu media naranja, y que solo estarás completo cuando la encuentres, no te contaron que naciste entero, y que nadie merece cargar a las espaldas la responsabilidad de completarte, y sin embargo, sientes que con el se fue algo, no sabes porque es especial, porque es el y no otro, y es ese algo, que no consigues distinguir, lo que hace que pases esas tardes pensando en que habría pasado si no hubieras dejado que desapareciera de tu vida. No es el beso, es quien lo da. No es la historia, es quien la escribe. No es el resto, eres tú. Para cuando llegues a este punto, algunas de las cosas que te gustaban ya no te parecerán tan especiales, y puede que te des cuenta de que cada vez habrá menos cosas que te importen realmente, y para cuando seas como yo, puede que ya solo quieras uno o dos, en mi caso solo hay uno.