¿Porque bailas? Porque es como respirar... es como andar para mi. Porque cuando bailo no finjo. Soy más yo misma cuando bailo que en cualquier otro momento del día. Bailo para transformarme en otra persona. Hay muchas cosas en este mundo que te oprimen, pero cuando bailas eres libre. Empecé a bailar a los siete años, en mi casa, en el salón, y ahí no dejaba de bailar y bailar copiando a Michael Jackson. Yo iba escuchando la música en el supermercado e iba por los pasillos bailando, y mi madre me decía `` Contrólate ´´ y yo en plan `` ¿Como? no puedo parar, tengo que hacerlo´´. Cuando todos se iban a dormir yo abría el garaje y ensayaba. Entonces fue cuando supe que me encantaba porque nunca había dedicado tanto tiempo y esfuerzo a algo en la vida. No es solo dar saltos, el baile tiene un vocabulario. Si no fuera por el baile no se que estaría haciendo ahora. La verdad es que todos tenemos un bailarín dentro. A todos nos late el corazón. Todos tenemos un ritmo... pumpum pumpum pumpum. Los bailarines somos nacidos de un loro. Parecerá una tontería pero si que me siento así  y si escuchamos con atención veremos que tal vez todos estemos enchufados en la misma canción.