Y correr, lejos de los problemas. Apartarte de todo aquello que te hace pensar de más y vivir menos.
Cuando algo te ronda en la cabeza, una idea que persigues e idealizas en tu mente pero nunca llega a pasar. 
Cobardía, por no afrontar todo aquello que deseamos hacer y que al mismo tiempo nos da miedo Miedo por traicionar a nuestra imaginación y que las cosas no salgan como lo has soñado. 
Y ahora mismo correría. Podría correr lejos y olvidar todo, olvidarte a ti, a tu inmadurez,... olvidar tu perfección. O puedo correr hasta tu, como tantas veces he hecho durante todo este tiempo que hemos estado juntos. Podría correr hasta ti, para agarrarte y no dejarte ir nunca más, pero aseguro que si hago esto jamás dejaré que mis dedos se separen de tu cuerpo y vuelva a sentir este vacío que llena mi cuerpo desde hace meses. 
En mi mente tu me abrazas, me dices que me quieres y que nunca dejarás que pasemos tanto tiempo sin hablarnos, como antes. 
Pero tengo miedo, y ese es el culpable de que no coja la dirección hacia tu amor. Porque tengo miedo de perderte para siempre, y darme cuenta que nunca volverá a ser como antes. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario