Buenas tardes/noches a todos!
Hace días que mi ansia porque lleguen los lunes e ir a la universidad no se limitan al hecho de que esté haciendo aquello que siempre he querido. Esas ganas han crecido por algo. Una sonrisa. Una mirada cómplice. Una ilusión.
Llegar a clase y mirar entre la gente para ver si ha venido, sin necesidad de cruzar palabra. Simplemente saber que está ahí. Jugar a mirar sin ser visto. Desear perder en el juego y ver que sus ojos azules decorados con su sonrisa me miran. A veces lo hago aposta y espero a que te gires.
A veces no se necesita más que silencio para llegar a una persona.
Desde hace días deseo que llegue el lunes y saber que me queda una semana por delante de ilusión.
Hoy es de esos días que repetiría veinte mil veces. Nada más llegar a clase ahí estabais, tu y tu sonrisa preparados para disparar. Durante horas hemos estado compartiendo risas y tonterías, sin llegar a pasar los límites. Con cuidado para no pisar donde hay piedras.
Al llegar la hora siguiente, he mirado hacia su asiento. Vacío, probablemente se habrá quedado con sus amigos abajo. Mientras pensaba que ya no volvería a tener más contacto con el hasta que llegara una semana más, ha entrado por la puerta. Como no, la sonrisa la llevaba puesta. Cuando ya llevaba medio pasillo se ha girado hacia mi sitio y a levantado el brazo mirándome. En la mano llevaba una piruleta con forma de corazón. ``¿La quieres?´´ y se acercado a dármela.
Podrá sonar a tontería, demasiado infantil y todo lo que queráis pensar, pero os juro que ese detalle me a hecho la chica más feliz del mundo, como una niña con unos zapatos nuevos.
Hoy es un día que quiero repetir, y se que nunca me cansaría.
Ahora solo me queda esperar a un nuevo lunes, buscarte entre el resto, y respirar con alivio al verte jugar con las teclas de tu ordenador.
Lunes puedes venir cuando quieras. Smile
No hay comentarios:
Publicar un comentario