Parte Dos ♡

Esa mañana no sabía ni como era capaz de levantarme de la cama, tras esa larga noche y la música que resonaba en mi cabeza. A las ocho y cuarto de la mañana con todo a mi alrededor dando vueltas me tumbé en la cama pensando en todo lo que había pasado las horas anteriores. 
Si, era verdad, Enano me había besado. Al pensar en ese momento me era inevitable sonreír. Miré mi móvil como último derroche de fuerzas y vi que alguien me había agregado. Era él ...
No podía creérmelo, era cierto. Lo primero que había hecho al llegar a casa era buscarme, a mí. Y yo que creía que no iba a querer saber nada más de mi, que simplemente había sido un beso tonto en una tonta Noche Vieja más, con una cría. Pero no, me había buscado.
El día uno no tuvo nada especial salvo que mi primo vino a comer a casa y por su mirada me dio a entender que ya sabía lo que había pasado con su amigo. Y para mi sorpresa mi hermana también lo sabía porque, a pesar de que le pidiera a Enano que no dijera nada a mi primo de lo que había pasado, al parecer hizo lo que quiso.
Por la noche me llego un mensaje... suyo. ``¿Que tal llegaste a casa anoche? ¿Espero que tu primo no te haya dicho nada?´´ En ese momento mi corazón iba a toda velocidad. Me había hablado.
Todos los días siguientes me desperté con un ``Buenos días´´ suyo continuados de conversaciones hasta altas horas de la madrugada sin intención de que acabarán. ``Estas perdiendo minutos valiosos de tu vida mientras sigues en la cama, despierta que hoy es un buen día para enseñarle al mundo esa bonita sonrisa. Buenos días fea! ´´