Eso es lo que sentí durante ese mes que se me pasó volando con esas extensas conversaciones. Aunque no pudimos vernos porque yo me fui a esquiar con mis amigas, pero sus buenos días me despertaban cada mañana.
Él me hablaba de la idea que tenía para su nuevo tatuaje. Y yo le contaba lo torpe que era con mis esquís. A mi me enamoró una chaqueta que él tenia, verde, que nunca olvidaré, y me prometió que me la regalaría en Mayo cuando llegara mi cumpleaños.
Fui la primera en ver la foto de la pequeña Killah, su perra. Y cuando volviera de la nieve iría a verla a su casa.
Pero todo acaba... y por mucho que digan eso de que la edad no importa en el amor, eso es mentira. En algún momento alguien explotará la pompa en la que vives adversa a la realidad y te darás cuenta de que los cuentos perfectos son simples cuentos.
Treinta y uno de Enero. Como cada día me levanté y lo primero que hice fue mirar rápidamente mi móvil. Ahí estaba, fiel a los despertares de película.
``¿Para cuando quieres que te invite a comer a un restaurante? Pero un sitio de verdad, yo no te llevaría a cualquier sitio.´´
``Me conformo con que esta noche me acompañes a mi casa después de la fiesta de Alvaro´´. Por supuesto él accedió y me dijo que le avisara ya que vendría a recogerme y a llevarme a casa para que no volviera sola.
Desde ese momento me pasé todo lo que quedaba de día pensando cual sería el vestuario perfecto para verle esa noche.
Desde que entré en la fiesta lo único que hacía era mirar la hora para ver cuando llegaba el momento de irme a mi casa y poder avisarle.
Apenas llevaba dos horas allí cuando decidí mandarle el mensaje. Lo único que me apetecía era estar con él en ese momento.
No tuve respuesta hasta que pasó una hora. `` Estoy ya en casa, lo siento´´.
Pero como me aburría tanto en esa fiesta y mi perfecto plan se había jorobado, decidí llamarle por teléfono. Sesenta y siete minutos estuvimos hablando. De todo.
Pero yo la cagué. Hizo algo que ninguna chica debe decirle a ningún amigo de su primo mayor. Le dije todo lo que sentía.